CÓMO GESTIONAR UN ENFADO DE UN NIÑO

El enfado como cualquier otra emoción es necesario. Expresa nuestra disconformidad, rechazo, etc. ante una situación. Igual que si queremos hacer una construcción necesitamos obtener las piezas y el modelo adecuado para reproducirla, debemos aportar a los peques las estrategias para regular el enfado y enseñarles un modelo que les sirva de referente.

 

Si cuando algo no me sale como quiero o me frustro por algún comentario o situación y comienzo a gritar, dar golpes, dejar de hablar… este es el modelo que recibirá el niño. Si por el contrario ante un enfado expreso cómo me siento y por qué y llevo a cabo estrategias que me ayuden a regularme y alternativas para solucionar la situación, el modelo que aprendan será muy diferente.

 

Es muy importante validar la emoción de los niños, poder transmitirles que comprendemos cómo se sienten y el por qué y generar opciones de regulación. Una opción muy buena para los más pequeños es crear un “Rincón de la calma” en casa. En este espacio podemos poner cuentos, pinturas, papeles para romper, cojines, muñecos, música, mandalas, plastilina, una mantita… todo objetos que les permitan canalizar esa emoción a una conducta adecuada.

 

Este “rincón de la calma” tiene que ser una estrategia positiva que incluya en su repertorio y no ha de usarse como un castigo. Tenemos que acompañarlo mientras validamos su emoción y explicarle que así se sentirá mejor.

 

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Aprendiendo a resolver conflictos niños y adultos

En el día a día nos encontramos con muchos conflictos de diferente magnitud que nos pueden hacer a veces bloquearnos, enfadarnos, entristecernos… Es muy importante enseñar a los peques e implementar nosotros estrategias que nos ayuden a ver la situación de forma más objetiva para poder alcanzar una solución. Pasos para seguir una resolución de conflictos:

 

PASOS

 

Identifica el conflicto.

 

Expresa como te sientes.

 

Expresa las necesidades de ambas partes.

 

Crea con ellos una lluvia de ideas.

 

Piensa y razona con ellos, las ventajas e inconvenientes de cada opción. Las cosas malas y buenas. Lo mejor es invitarles a que aporten ellos las opciones y las razonen.

 

Elige entre todos la opción que parece mejor.

 

Lleva a cabo la solución escogida y una vez hecho, valora lo ocurrido.

 

Os animamos a que pongáis en práctica esta estrategia en familia, en pareja o de forma individual y nos contéis qué tal os ha funcionado.

 

Si te has dicho alguna vez «mi hijo no se comporta bien», ahora ya sabes cómo ayudarle. Si con estos ejercicios no lo consigues, es recomendable contar con la ayuda de profesionales especialistas. El equipo de UAD Aragón, psicólogos en Zaragoza, nos ponemos a tu disposición; solo tienes que ponerte en contacto con nosotros para solucionar esta situación. ¡Te ayudamos!

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